Solo una visión...
A menudo se debate sobre cómo pueden afectar las nuevas
tecnologías al futuro de la fotografía y, por extensión, al futuro de los
fotógrafos profesionales. La proliferación de los dispositivos de todo tipo que
incorporan cámaras fotográficas va ligado a la cada vez mayor presencia de aplicaciones
que permiten almacenar, retocar, difundir y compartir las imágenes que tomamos
y, además, mostrarlas casi en tiempo real.
Pues bien, yo les diría a los fotógrafos que no se preocupen, que
casi todos los niños tienen una flauta y muy pocos llegan a tocar como Rampal,
que el hábito no hace al monje, que siempre harán falta fotógrafos mientras
sean capaces de mostrarnos las cosas (o la realidad) desde puntos de vista
nuevos, inexplorados.
Para ser fotógrafo hay que tener una buena base técnica (herramientas
y habilidades necesarias para expresar lo que queremos) y una gran capacidad de
ver (previsualizar el resultado). Mientras que la técnica se aprende, la
capacidad de ver se cultiva. Mientras la técnica requiere cerebro, la capacidad
de ver requiere sentidos, sentimientos, alma.
Todos hemos escuchado piezas tocadas al piano con una técnica
exquisita (sin fallos, con los tempos perfectos, con afinación exacta…) pero
que suenan como interpretadas por un robot. Es porque no hay sentimiento, no
hay alma. Es porque el intérprete no interpreta, solo ejecuta.
Así pues el fotógrafo, para dotar a sus imágenes de sentimiento
necesitará mejorar su percepción. Deberá saber interpretar visualmente lo que
tiene delante. El que sea capaz de hacer esto (con esfuerzo se consigue) no
tiene nada que temer.
Para ilustrar este post os adjunto una de mis fotografías que al
margen de que os pueda gustar más o menos, esta hecha con la intención de ser
mostrada así, tal cual está.
Espero que os guste.
¡Hasta pronto!
jmartinezbert
























